El secreto mejor guardado. Los castagnole. Receta paso a paso.

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Los buñuelos son una preparación común en casi todos los países mediterráneos. Sus orígenes se remontan a la antigua Roma, también los moriscos se aficionan a los placeres de esta masa frita cubierta de miel o azúcar. Ellos difundieron su consumo por toda la península ibérica. Tras la conquista también llegaron a América, aunque algunos pueblos originarios ya tenían productos similares elaborados con maíz o porotos en vez de harina de trigo. En general podríamos definirlos como una masa frita en abundante aceite. Hay diversos formatos y tienen muchísimos nombres según el país o la región.

Estos pueden ser dulces o salados y estar o no rellenos. En algunas regiones son tradicionales los de verduras y frutas o incluso pescados como en la Argentina. Pueden formar parte del plato principal tanto de un almuerzo como de una cena. En Andalucía encontramos los clásicos boladillos que pueden ser de bacalao, gambas o alguna verdura o no tener ningún relleno. Incluso son el ingrediente principal de la sopa de boladillos, de la que ya hablaremos más adelante.

Hoy vamos a hablar de los buñuelos dulces. En España e Italia son muy típicos de cuaresma y semana santa.

Mi Nonna en la Argentina, siempre preparaba unos riquísimos, pero hace tiempo perdí la receta. El año pasado una amiga, Cristina, viajó a Italia de vacaciones para visitar a una amiga suya. Maila, es una italiana de pura cepa. Como buena anfitriona intento que mi amiga probara muchos platos tradicionales elaborados en casa siguiendo las recetas ancestrales.

A su regreso de ese viaje Cristina los preparo en su casa y me regalo unos cuantos para que los probara. Para mi sorpresa sabían igual que esos que preparaba mi Nonna. Comerlos me inundaron de recuerdos de mi infancia y no tardé nada en pedirle la receta.

En ese momento me enteré de que ese tipo de buñuelo se denomina CASTAGNOLE, en alusión a su forma y tamaño que recuerda a una pequeña castaña. Son originarios de la región de Emilia Romagna. De un sabor muy particular, ligeramente anisados, me recuerdan vagamente a algunas rosquillas fritas del sur de España.

Como todos los buñuelos su preparación es muy sencilla y económica, al alcance de cualquiera. Seguramente no tiene el glamour de algunas preparaciones de pastelería maestra, pero sin duda tienen todo el encanto de esos postres de antaño.

Dudo que puedan resistirse a probarlos calentitos recién sacados del aceite. Son ideales para una merienda algo diferente. Los podemos acompañar con un chocolate caliente o con una copita de vino dulce.

Receta:

Castagnole

Ingredientes:

60 g de azúcar

75 g de mantequilla

340 g de harina de repostería

10 g de polvo royal (u otra levadura química)

2 huevos grandes

50 ml de anís dulce

la ralladura de un limón (solo la parte de color)

1/2 cdita de café de esencia de vainilla

1 pizquita de sal

Elaboración:

En un bol colocamos el azúcar, la mantequilla a punto pomada y los huevos. Con una varilla batimos todos hasta obtener una pasta lisa y libre de grumos. Añadimos el anís, la ralladura del limón y la esencia de vainilla integrando todo perfectamente. Reservamos

Por otro lado tamizamos la harina junto con el polvo royal y la pizquita de sal. Incorporamos esta mezcla ya tamizada a la otra. Trabajamos muy bien hasta obtener una masa homogénea, suave y libre de grumos. La masa no debe ser ni pegajosa ni demasiado seca.

Tomamos porciones del tamaño de una nuez y con las manos le damos forma esférica. Para facilitar la tarea podemos untarnos un poquito de aceite en las palmas. Vamos formando así todos los castagnole y los colocamos en una placa ligeramente aceitada para que no se peguen.

Una vez listos procedemos a freírlos en abundante aceite, cuidando de que no queden demasiado juntos para que se doren de forma pareja. Lo ideal es cocerlos en tandas de unos pocos por vez. El aceite deberá estar a unos 170/180º. Los freímos hasta que tengas un lindo color dorado. Al sacarlos los ponemos sobre papel absorbente de cocina. Luego los rebozamos en una mezcla al 50 % de azúcar granulado y azúcar glasé.

Ya están listos para servir, si es que alguno llega a la mesa.

 

 

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. Rosario dice:

    Menuda pinta uhmmmm

    Le gusta a 1 persona

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