El insondable y misterioso secreto para el quiché perfecto

DSC_0029

Quien no escucho hablar del «Quiché Lorraine»? Ese pastel salado de crema de leche huevos y panceta fresca.

Pero sabemos que es un «Quiché»?

La palabra quiché es la deformación francesa del termino «Kuchen» del idioma alemán. Un kuchen es un pastel o tarta que no lleva cierre o capa superior de masa sobre el relleno. Los kuchen en general son dulces. Pero en la región de Lorena, Francia, se fabrica uno salado, que quizás sea el mas famoso de todos. Y que por extensión da nombre a los demás. El quiché Lorraine.

Se la menciona por primera vez a comienzos del siglo XVII, en la ciudad de Nancy, capital del ducado de Lorena, hasta 1766 que fue anexada por Francia.

En principio se trataba de una elaboración muy simple, una base de masa y crema migaine horneada a fuego suave hasta que cuajara el relleno.

La crema migaine es una mezcla de huevos batidos y lácteos, generalmente crema fresca (nata), leche o yogurht. Posteriormente se fueron agregando otros ingredientes como el queso gruyer o las tiritas de panceta fresca, hasta llegar a la actual Quiché Lorraine.

En la actualidad hay infinidades de quichés, todas tienen algo en común, la crema migaine. Si bien el quiché Lorraine o su hermana el quiché Alsacienne, que no es mas que la quiché Lorraine con aros cebollas rehogadas metidas en el relleno, tiene en común la utilización de masa brise o quebrada. Aunque en algunas recetas también aparece la utilización del hojaldre como base.

Hay muchas variantes, tantas como nuestra imaginación nos permita.

Es sabido que ya hay algunas que son sumamente populares entre los amantes de las tartas o pasteles salados.

El quiché de champignones

El quiché florentino, con hojas tiernas de espinaca

El quiché provenzal, con tomates fresco, queso y hierbas aromáticas

El quiché de calabacín

Aunque hay otras preparaciones que incluyen carnes, pescados o mariscos no solamente hortalizas. El quiché de alcachofas con jamón, el de espárragos trigueros con langostinos entre otros.

En primavera son las reinas del menú entre aquellos que quieren cuidarse. Sabrosa y frescas pero sobre todo siempre divertidas, es imposible aburrirse con ellas.

Receta:

Quiché de brócoli

Ingredientes:

Para la masa brise o quebrada:

200 g de mantequilla bien fría

300 g de harina común

1 pizca de sal

1 huevo grande

Leche c/n, (un par de cucharadas)

1/2 cdita de polvo royal

Para el relleno:

Un brócoli pequeño/mediano

1 cebolla mediana

5 huevos grandes

300 ml de crema de leche (nata para montar)

200 ml de leche

Sal

Pimienta negra recién molida, para aromatizar

Nuez moscada recién molida

AOVE c/n

Elaboración:

Lavamos con mucho cuidado el brócoli, separando las flores y desechando los troncos si son muy duros. Los ponemos hervir a fuego suave para que no se rompan las flores. Una vez que estén tiernos retiramos del fuego, colamos y dejamos enfriar.

Mientras se enfría praparamos la masa.

Colocamos dentro de la amasadora la harina tamizada, la sal, el polvo royal y la mantequilla muy muy fría cortada en dados pequeños. Amasamos a media velocidad hasta obtener una mezcla de aspecto arenoso. En ese momento incorporamos el huevo y una cuchara sopera de leche fría. Seguimos amasando hasta que todo integrado. La masa debe ser lisa y elástica. De ser necesario añadimos una cucharada mas de leche. Esta masa requiere poco amasado.

Retiramos de la amasadora. Bollamos hasta tener un bollo liso. En volvemos film de cocina o dentro de una bolsa plástica y llevamos al frigorífico hasta el momento de usar.

Ahora toca el turno del relleno

Picamos lo mas chico posible la cebolla. La rehogamos con un chorreon de AOVE, pero poco.

Buscamos entre las flores del brócoli la mas linda y la reservamos. El resto lo picamos en trozos pequeños. Añadimos a la cebolla rehogada. En un bol grande batimos los huevos con la crema y la leche para hacer la crema migaine. Una vez preparada la crema añadimos el brócoli y la cebolla rehogada. Condimentamos con un poquito de sal y aromatizados con la nuez moscada y la pimienta negra.

Sacamos del frigorífico la masa. La estiramos en la mesa de trabajo previamente enharinada con la ayuda del palo de amasar. Enmantecamos y enharinamos un molde de 32 cm de diámetro. Forramos con la masa y llevamos nuevamente al frigorífico por media hora más. Mientras precalentamos el horno a 180°.

Retiramos la tartera del frigorífico, mezclamos muy bien el contenido del bol para homogeneizar los sabores y aromas. Vertemos el contenido del bol sobre la masa, en el centro de la tartera colocamos la flor que habíamos reservado. Horneamos por aproximadamente 30/35 minutos hasta que el relleno este cuajado por completo y tenga un lindo color dorado.

Ya podemos disfrutar del quiché de brócoli. Frío o caliente es realmente una delicia, mas si lo acompañamos de una copista de vino blanco joven fresco y aromático.

 

 

Anuncio publicitario

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Marcela dice:

    Excelente explicación Lucas!!!Me encanta tibio con una copa de vino blanco.

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s