Para el desayuno o la merienda. Joséfa, Pepa para los amigos.

20180402_175429[1]

Las Pepas, esa dulce tentación con sabor bien argentino.

Galletitas de una masa arenosa y sabor suave, con un sombrerito de dulce de membrillo. En sus orígenes se elaboraban solo en las panaderías y pastelerías. Hoy su fabricación se extiende también a la industria. Es cierto que las industriales han perdido algo de esa magia primigenia, pero aun así y todo siguen siendo una gran compañía para el binomio del desayuno o la merienda rápida. Ni que hablar como dupla para el mate dominguero.

En la Argentina existen una variedad impresionante de galletas dulces y saladas. Si bien la fabricación en ese país es relativamente reciente. Las primeras de origen nacional comenzaron a fabricarse a finales del siglo XIX. A día de hoy este país lidera el consumo mundial de galletas percapita Kg/Año. Alcanzando la cifra 13/14 kg, también es líder regional de este tipo de productos.

La receta de hoy es muy simple, con pocos ingredientes y puede prepararse muy rápido. Lo cual seguramente nos sacara de algún apuro. La tradicional lleva el sombrerito de dulce de membrillo aunque podemos usar el ingenio y la creatividad para darle también otros colores al sombrerito. Mermelada casera de arándanos o fresas por ejemplo. Para la receta de hoy preparare algunas con dulce de leche La Mulata.

Receta:

Galletitas Pepas (45 unidades aproximadamente)

Ingredientes:

200 g de azúcar

450 g de harina

8 g de polvo royal, aproximadamente medio sobre

180 g de mantequilla muy fría (se puede remplazar por margarina pero el sabor no es el mismo)

2 huevos grandes

1 yema

1 pizca de sal

Unas gotas de esencia de vainilla

120 g aproximadamente de dulce de membrillo

100 g aproximadamente de dulce de leche La Mulata

Elaboración:

Para el sombrerito:

Vamos a comenzar por hacer el relleno de membrillo. Para eso vamos a cortar todo el dulce de membrillo en trozos pequeños. Colocamos en una olla pequeña y llevamos a fuego muy suave. Añadimos 2 o 3 cucharadas de agua y removemos constantemente hasta que tenga la consistencia de una mermelada. Retiramos del fuego y dejamos enfriar. Si queremos personalizar el dulce de membrillo podemos remplazar el agua por un buen vino dulce o alguna bebida espirituosa de nuestra preferencia. Ron o Cognac por ejemplo.

Para la masa:

Tamizamos la harina con la sal y el polvo royal. Añadimos el azúcar a lo tamizado. Formamos un volcán sobre la mesa en la que vayamos a amasar. Reservamos. Batimos los huevos y la yema e incorporamos la esencia de vainilla. La mantequilla la cortamos en trozos pequeños.

Una vez hecho todo esto comenzamos a amasar. Incorporamos primero los huevos batidos, muy poco a poco con la ayuda de un cornet. La masa quedara arenosa y no ligaran los ingredientes entre si. Vamos a incorporar la mantequilla al preparado y con la ayuda del cornet la iremos incorporando a la masa. El amasado debe ser el justo para incorporar la mantequilla, nada mas. Esta masa no requiere demasiado amasado. Si nos pasamos de amasado se vuelve pegajosa y difícil de trabajar. Si te ocurre esto no desesperes. No esta todo perdido, solo debes meter la masa en una bolsa plástica y llevarla al frigorífico un par de horas hasta que vuelva a tener la suficiente consistencia.

Trabajamos la masa sobre una superficie apenas enharinada, solo lo justa para que no se nos pegue. Dividimos la masa en dos partes con las cuales armaremos dos cilindros de unos 4/5 cm de diámetro. De estos cilindros cortamos rodajas de 1 cm aproximadamente. Cuando tengamos toda la masa porcionada formamos bolitas con dichas porciones.

Vamos precalentando el horno a 180º.

En una bandeja de horno forrada con papel de hornear colocamos las bolitas de masa bien separadas ya que en la cocción crecerán un poco. Con un dedo presionando un poco en el centro de cada bolita hacemos un hueco. Sin llegar hasta el fondo que no queremos hacer rosquitas. En cada hueco colocamos una cucharadita del dulce que hemos elegido, en mi caso membrillo y dulce de leche.

Horneamos por 10 minutos aproximadamente o hasta que estén ligeramente doradas. Es decir apenas estén tomando algo de color. Retiramos y dejamos enfriar totalmente en una rejilla antes de consumir. Podemos guardarlas en un frasco o lata hermética. Aunque sinceramente no creo que quede ninguna que guardar.

 

 

Anuncio publicitario

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Marcela dice:

    Muy buena receta Lucas!!! Guardada!!

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s